El Viajero
El Viajero
Utiliza una capa con capucha roja como la sangre, nadie sabe de donde vino, ni cuando, algunos piensan que siempre estuvo… Pero eso no tiene sentido, debió que venir de alguna parte… ¿Verdad?
Lo que se sabe de el a ciencia cierta es que viaja por los bosques, por los desiertos, montañas y mares, nunca se queda mucho tiempo en un lugar, no mas de lo prescindible (por comida o por dormir bajo de un techo).
Un día cuando era niño, estando mi padre y yo en el pueblo llego un grupo de bandidos (algunos desertores del ejercito del norte huyendo de la guerra, otros, criminales comunes de toda la vida). Vinieron y desde el centro del pueblo exigieron todas nuestras pertenencias de valor, como si fueran los dueños del pueblo.
Salio a habar con ellos el alcalde de nuestro pueblo, les dijo que eramos gente pobre, no mas que granjeros desafortunados, que en un buen año de cosecha solo podían esperar no pasar hambre en el invierno… (Y ese precisamente no fue un buen año).
El jefe de los bandidos dijo que si no teníamos nada valor entonces entonces se llevarían lo que teníamos guardado en los silos para venderlo la próxima vez que pasaran por una ciudad. Todos en el pueblo nos asustamos, sabíamos que no sobreviviríamos al invierno si se llevaran la comida.
El alcalde les rogó de rodillas que no se la llevaran, pero el líder de los bandidos solo se rio y le propino una patada que lo dejo tirado y adolorido en en suelo. El jefe de los bandidos les dijo a sus hombre que fueran y vaciaran nuestros silos y que tomaran todo lo que tuviera algún valor y rompieran a todo y a todo el que se interpusiera.
Todos vimos impotentes como los bandidos se dispersaban desde el centro del pueblo rompiendo y llevándose cosas, algunos teníamos miradas de tristeza, de desesperación, algunos miradas de ira… pero todos teníamos miedo.
El jefe de los bandidos le dio otra patada al alcalde que seguía yaciendo en el suelo y le exigió que los llevaran a donde se encontraban los silos donde guardábamos lo que cosechamos. De repente por un momento hizo un fuerte viento que provino de todas direcciones y luego nada, el viento ya no soplaba, todos estábamos en silencio. El jefe de los bandidos iba a decir algo cuando lo vimos, un hombre que usaba una capa y una capucha roja, de pie en la entrada de la aldea. Camino resuelto y se detuvo a 5 pasos del jefe de los bandidos.
-Por que no dejan en paz a estas personas y se van -dijo el extraño.
-Quien te crees que eres -contesto el jefe bandido- esto no es problema tuyo y vete antes de que lo sea… pero no te olvides dejar las cosas que llevas encima, por molestarme, o te lo quitaremos -y termino la frase con una petulante risa-
El extraño se quedo callado con una sonrisa grande y alegre, por fin dijo. Si quieres mis cosas y las de estas personas tu seras el que tendrá problemas.
El bandidos le hizo una señal a sus hombres, que dejaron de destruir el pueblo para rodear al extraño.
Todos sabíamos lo que iba a pasar… o eso creíamos…
Los bandidos sacaron sus armas, 6 tenían espadas, 2 tenían largos cuchillos, 1 tenia una maza con puás oxidadas y el ultimo un gran garrote de madera tosco, pero efectivo. 10 bandidos en total sin contar a su jefe (que se quedo observando la escena) se abalanzaron sobre el extraño.
Repentinamente sopla un fuerte viento, de ese que se te mete en los ojos y solo puede ver una difusa masa roja moviéndose entre los bandidos. Oí el sonido de golpes, el de huesos y espadas rompiéndose. Cuando seso el viento los bandidos estaban en el piso todos sangrando y adoloridos.
-El extraño se acerco al asustado jefe de los bandidos -Recoge a tus hombres y vete- dijo.
Vi como los bandidos salían del pueblo con dificultas y poco a poco se alejaban.
Yo estaba asombrado y confundido, pero aparentemente no era el único todos en el pueblo estaban confundidos… todos excepto por mi padre,que por alguna razón, no parecía confundido.
-Gracias -dijo el alcalde acercándose al extraño- pero volverán con mas bandidos a vengarse.
-No pasara -dijo el extraño- casi todos están heridos y pasara algún tiempo antes de animarse a volver. Este pueblo es el único en kilómetros y el ultimo antes de llegar a las montañas, con el invierno próximo no les quedara mas remedio que probar suerte cruzando las montañas. Lo que probablemente no saben es que el ejercito del norte esta acampando allí, ellos se encargaran de los bandidos.
El alcalde no parecía muy convencido, ni nadie mas del pueblo.
Luego el extraños solo camino hasta salir por el lado opuesto del pueblo por donde había llegado, dejándome mas confundido. Le pregunte a mi padre quién era ese hombre, solo me dijo que era El Viajero que Acompaña al Viento…
El extraño tuvo razón los bandidos nunca volvieron, ni tampoco volví a ver al extraño Viajero.
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